Aborto en Chile: Un luto siempre
Carolina Palma F.
En materia de legislación sobre el aborto, Chile se encuentra al nivel de Somalia o el Estado Vaticano, que sancionan el aborto sin admitir excepción. Es decir, si a tu hijo le detectan una enfermedad que no le permitirá vivir, tu vida está en riesgo o sufres un abuso sexual con resultado de embarazo, deberás llegar al parto. Si abortas (y te descubren), puedes ser condenada hasta a 5 años de cárcel.
Recordemos que antes de 1989 existía la interrupción del embarazo con fines terapéuticos, pero durante el gobierno militar se derogó completamente. ¿Qué opinan los chilenos? Según una encuesta realizada por FLACSO en cuatro países de América Latina el 2009, donde se entrevistó cara a cara a 1.200 personas mayores de 18 años, un 63,4% de los encuestados nacionales dijo que el aborto debería ser tratado como un asunto de salud pública, seguido por México (52,6%), Brasil (49%) y Nicaragua (43,9%).
Ante la pregunta “está de acuerdo o en desacuerdo con que los pobres están más expuestos a abortos riesgosos”, 87,4% de los chilenos estuvo de acuerdo; 78,8% en Brasil, 72,1% en México y 72% en Nicaragua. Respecto a la decisión de legalizarlo, el 61% consideró esa opción, y el 94,4% piensa que se deben revisar las leyes de sus respectivos países sobre el tema.
Cuando se habla de aborto, el debate se centra en cuándo comienza la vida. Científicamente hay variadas posiciones, como la que asegura que todo empieza cuando el sistema nervioso central se forma, es decir, alrededor de las doce semanas. Y a nivel de fé católica, se cree que es en el mismo momento de la fecundación, cuando ya es considerada un alma.
Miles
El aborto es una realidad social, transversal, que durante años se ha silenciado, al igual que la violencia intrafamiliar y otros temas. La responsabilidad del silencio es de toda la sociedad, y MILES (Movimiento Ciudadano por la Interrupción Legal del Embarazo, Súmate) quiere romperlo.
La ex ministra de Salud y actual vocera de la agrupación, doctora Soledad Barría (PS), comenta que lo primero es discutir. “Una verdadera democracia debe debatir. Sin embargo, la regla es el silencio. Pero existen parlamentarios y parlamentarias sensibles a estos temas, por lo que esperamos que se envíen las indicaciones”. Por lo mismo, es importante que todas y todos nos pronunciemos para llegar a acuerdos en temas relevantes.
Barría recalca que el aborto merece discusión, pero lo que urge hoy es legislar sobre interrumpir los embarazos cuando se pone en riesgo la salud de la mujer, en caso de violación y en caso de no viabilidad fetal.
El proyecto enviado por Fulvio Rossi y Evelyn Matthei sobre el aborto terapéutico se encuentra en discusión en la Comisión de Salud, pero sin la urgencia que da el Ejecutivo, por lo que sólo avanzará gracias a la voluntad de los senadores. Aunque hay que aclarar que antes se presentaron dos proyectos, los cuales sí incluyen la causal de violación para abortar. Igualmente, para las que luchan por esta iniciativa se trata de un gran paso.
¿Y nuestros derechos?
Natalia Flores, secretaria ejecutiva del Observatorio Género y Equidad, señala que están de acuerdo con la despenalización del aborto. “Cada mujer tiene derecho a decidir sobre su proyecto de vida. Si éste no contempla la maternidad, bienvenido sea; si no contempla la maternidad, y queda embarazada producto de una violación, de la falla del sistema de anticoncepción, nosotras estamos de acuerdo que se tome las decisiones referentes de su proyecto de vida”. En ese sentido, piensa que a las mujeres se les ve como un espacio reproductivo, no se parte desde sus propios derechos, y que en las discusiones del aborto, nunca se nos pregunta qué queremos hacer.
“Consideramos que la legislación debe interpretar a toda la sociedad chilena, y para ello es indispensable que sea laica. Desgraciadamente muchos legisladores quieren aplicar su particular moral para obligar a los demás, y eso excluye a muchos que piensan de manera diversa”, comenta Soledad Barría, e insiste en que, al menos por salud de la mujer, por violación o por inviabilidad fetal, debe ser legal interrumpir un embarazo. “Creemos que con eso se resguardaría el mínimo de los derechos de las mujeres”.